Participación en la 47th International Conference of the International Association for Energy Economics (IAEE)

Tariff Rebalancing in the Energy Transition: How Higher Fixed Charges Reshape Residential Demand

Santiago de Chile, julio 2026

Integrantes del LAPDE presentaron resultados preliminares de su trabajo en curso Tariff Rebalancing in the Energy Transition: How Higher Fixed Charges Reshape Residential Demand en la 47th International Conference of the International Association for Energy Economics (IAEE), realizada en Santiago de Chile.

Motivación y objetivo

La transición energética está cambiando la economía de las redes eléctricas. La expansión y modernización de la infraestructura, la digitalización y la electrificación vuelven a los sistemas eléctricos cada vez más intensivos en capital. Al mismo tiempo, la generación distribuida, el autoconsumo y las mejoras de eficiencia plantean nuevos desafíos para recuperar los costos fijos y de red mediante cargos asociados al consumo. Esto reabre una pregunta clásica, y cada vez más relevante, para la regulación: ¿cómo reaccionan los hogares cuando una mayor proporción de los costos se recupera mediante cargos fijos en lugar de cargos asociados al consumo?

Desde la teoría económica, el consumo debería responder principalmente al precio marginal: un cargo fijo, una vez pagado, no debería modificar el costo de consumir un kWh adicional. Sin embargo, la evidencia muestra que los consumidores pueden responder también al precio promedio, al monto total de la factura o a la forma en que perciben las señales tarifarias. El trabajo estudia cómo reaccionan los hogares cuando cambia la composición entre cargos fijos y volumétricos de una tarifa eléctrica, y aporta evidencia a una literatura todavía limitada sobre los efectos de este tipo de reformas, particularmente en mercados eléctricos regulados de América Latina.

Estrategia empírica

El análisis aprovecha la reforma tarifaria implementada en Tucumán en 2021, que modificó significativamente la estructura de la tarifa residencial: aumentó el peso de los cargos fijos, comprimió los precios volumétricos y reemplazó el consumo corriente por un promedio móvil de doce meses para la asignación de categorías tarifarias. Para un usuario residencial promedio, la participación del cargo fijo pasó aproximadamente del 10% al 40% de la factura.

Como la reforma alcanzó a todos los usuarios, no existe un grupo de control tradicional. Sin embargo, debido a sus diferentes historiales de consumo, los hogares quedaron expuestos con distinta intensidad al mismo cambio tarifario. A partir de información previa a la reforma, se construyó una medida de treatment intensity que captura cuánto aumentó mecánicamente la participación del cargo fijo de cada hogar, manteniendo constante su consumo. Esto permite comparar la evolución posterior del consumo entre hogares con distintos niveles de exposición a una misma intervención regulatoria.

Resultados preliminares

Los hogares que experimentaron un mayor aumento en la participación del cargo fijo incrementaron posteriormente su consumo eléctrico en relación con los hogares menos expuestos. La respuesta es relativamente pequeña durante los primeros meses y se vuelve más marcada a medida que transcurre el período posterior a la reforma.

Relevancia

La estructura de una tarifa no es solamente una decisión sobre cómo recuperar los costos del servicio: también determina las señales económicas que reciben los usuarios y puede modificar su comportamiento. En sistemas eléctricos cada vez más intensivos en costos de red, el desafío regulatorio consiste en compatibilizar recuperación de costos, eficiencia, asequibilidad y equidad sin perder de vista los incentivos sobre la demanda que genera el propio diseño tarifario.

Autores: Cecilia S. Díaz Campo, Alejandro M. Danon, Mariana Kestelman Borges y Daiana G. Soto Fernández.

Trabajo en curso. Resultados preliminares presentados en IAEE 2026.